El oso ruso despierta de su largo letargo
y flexiona sus músculos, como para recordarle al mundo que no estaba muerto, solamente
hibernando. La intervención militar rusa en Georgia tiene por supuesto un claro
interés inmediato y directo relacionado, por una parte, con la defensa de sus
intereses geográficos y humanos, pero por otra, más importante, con su decisión
de “poner en su lugar” a un vecino incómodo que no sólo le ha salido respondón,
sino que además está buscando salirse de su órbita. El geopolítico es sin duda
un factor en la decisión del gobierno de Vladimir Putin de invadir territorio
georgiano y de permanecer en él mucho más allá de los plazos establecidos en el
acuerdo de cese el fuego, pero no es el principal. Lo que verdaderamente busca
Rusia es afirmar su derecho a ser el guardián de su muy amplia esfera de
influencia geográfica.
En marzo de 2008 se presentó que el
conflicto entre Rusia y Ucrania por el gas y su precio ha terminado por afectar
a Europa, aunque no se sabe aún en qué medida. La empresa monopolística rusa
Gazprom ha advertido a los europeos de que Ucrania iba a tomar de los
gasoductos que pasan por su territorio parte del gas destilado a Europa para
compensar la reducción de suministro ordenado por la empresa por el dinero que
le debe Kiev. En el mismo mes de marzo previo a la reunión cumbre de OTAN, el
presidente George W. Bush informó a los miembros de la alianza que desea
expandir la organización para incluir a tres países de los Balcanes y colocar a
Ucrania y a Georgia en el camino hacia su eventual ingreso. No tardo en que
centenares de opositores ucranianos de izquierdas se instalaran en tiendas de
campaña en la plaza de la independencia, como protesta de la visita del
presidente de los EU y contra la integración del país a la OTAN.
En el año 2009, después de la Guerra de
los 5 días con Georgia, y que Ucrania decidiera ingresar a la OTAN con apoyo de
los EU, Rusia con el consorcio gasístico ruso Gazprom suspendió el suministro
de gas a Ucrania en un nuevo episodio de la “guerra del gas”, pero aumento el
bombeo con destino a los países europeos. Días más tarde suspendió el
suministro de gas a Turquía y el resto de Europa mostrando así su poder en el
ámbito energético hacia la UE y otros países que pertenecían a la URSS; dando
pie a que Ucrania desistiera de sus intenciones prooccidentales.
Según las autoridades ucranianas, la
Política de Vecindad Europea no es un instrumento político adecuado, dado que
la adhesión a la Unión Europea ha sido uno de los objetivos principales de
todos los gobiernos desde 1994. Después de la Revolución
naranja de
2004 que llevo al poder a Víktor Yúshchenko, la Comisión Europea ha sido
muy lenta en sus reacciones: se progresó poco en dirigir al país más grande de
Europa hacia el camino de una eventual membresía. El 22 de julio de 2008 se
anunció que se firmaría un acuerdo del tipo de estabilización y asociación
entre Ucrania y la Unión Europea el 8 de septiembre de 2008 en Evian (Francia). Las conversaciones sobre un Tratado
de libre comercio entre Ucrania y la Unión Europea
iniciaron el 18 de febrero de 2008 entre el gobierno ucraniano y el comisionado
europeo Peter Mandelson. (La Jornada , 2009)
Después del debilitamiento
del presidente Yúshchenko, fueron llamados los ciudadanos de Ucrania a las
urnas en enero y febrero de 2010. Los dos candidatos Yanukóvich y Timoshenko se
enfrentaron y en la segunda vuelta de las elecciones Yanukóvich ganó la
presidencia, aunque Timoshenko trató de impugnar las elecciones no hubo marcha
atrás. Ya para el mes de marzo de ese mismo año el Parlamento de Ucrania
ratificó el tratado que prolonga 25 años la estancia de la flota rusa en el mar
Negro en Crimea, luego de un ríspido debate en el Congreso, que se convirtió en
el centro de una batalla campal en el que los legisladores ucranianos se liaron
a golpes y se arrojaron huevos y bombas de humo, por la votación que permitió a
la armada rusa mantener su presencia en Crimea.
En octubre del 2011 un tribunal de Ucrania
sentenció a la ex primera ministra y líder opositora ucraniana, Yulia
Timoshenko, a siete años de prisión por abuso de poder cuando ordenó a la
compañía Naftogaz suscribir el contrato para comprar gas a Rusia en el 2009 y
llevar a perdidas por mil 500 millones de grivnas (188 millones de dólares). Ya
en el año 2012, se contrajeron situaciones densas entre República Checa,
Eslovenia y Alemania contra Ucrania ya que cancelaron viajes a este país por
las preocupaciones que suscita el encarcelamiento de la ex jefa de gobierno y
líder de la oposición. Sin embargo, al interior del país el partido del
presidente ucraniano Víktor Yanukóvich se declaró victorioso en las elecciones
parlamentarias, únicos comicios manchados por el encarcelamiento de la principal
líder de la oposición.
A finales del año 2013, miles de ciudadanos
proeuropeos llegados desde todo el país, furiosos con el presidente del
gobierno Víktor Yanukóvich, rodearon las oficinas del Palacio Presidencial y
del Ayuntamiento (Kiev) pidiendo su dimisión y la del primer ministro Mikola
Azarov, y protagonizan una huelga general hartos de su gobierno e indignados
por su negativa a firmar el acuerdo comercial con la Unión Europea (UE). Una
decisión que ha tirado por los suelos el sueño europeo de muchos de ellos que
ven en Europa la única manera de salir de la crisis económica y de mejorar su
situación. El país vive una huelga general, mientras el gobierno ucraniano se
encuentra de nuevo entre la espada y la pared, y se debate entre cumplir su
promesa y decretar el estado de excepción o esperar a que las aguas se calmen.
Y en la Unión Europea sus líderes políticos temen que el conflicto empeore, que
los enfrentamientos se extiendan a otras ciudades del país, lo que ya está
ocurriendo, que la brutalidad con la que la policía está intentando poner fin a
los disturbios continúe (la UE ya ha condenado el "excesivo uso de la
fuerza" de la policía en las protestas y ha exigido una investigación de
los hechos). Y por supuesto que las relaciones de Bruselas con la Rusia de
Vladimir Putin, ya de por si delicadas, empeoren.
A principios del 2014 el boxeador
ucraniano Vitali Klitschko, campeón de peso completo del Consejo Mundial de
Boxeo, se ha vuelto el principal líder de la oposición de su nación en las
manifestaciones que tienen colapsada a la captial de Ucrania. “Estamos haciendo
esto para que el presidente prorruso Víktor Yanukóvich finalmente escuche
nuestras demandas”, explicó Klitschko, que junto con su hermano Vladimir,
también campeón del mundo por otros organismos, acudió a la plaza de la
Independencia, donde se congregaron los opositores. “Yanukovich, quiere
intimidar a miles de adversarios al gobierno, pero nosotros nos quedamos. Insto
a todos los opositores al gobierno a venir a Maidan”, dijo Klitschko. Durante
los siguientes días de protestas escuadrones de la policía, con cascos y
escudos metálicos, cargaron sobre la Plaza de la Independencia, donde miles de
manifestantes resistieron enérgicamente durante horas. Durante todo el
enfrentamiento la policía pareció actuar con la orden de abstenerse del uso excesivo de la fuerza, en
contraste con las golpizas violentas a los manifestantes en las últimas
semanas. Varios manifestantes y policías resultaron heridos, pero la policía
ayudó a los activistas heridos a levantarse y a retirarlos.
El ministro
de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi
Lavrov, expresó la preocupación de Moscú por
los acontecimientos que tienen lugar en Ucrania y agregó que Rusia hará todo
por "ayudar a estabilizar la situación" en el vecino país. Rusia
acordó un rescate por 15 mil millones de dólares para Ucrania y recortó el
precio de las exportaciones de gas, bajo un acuerdo que mantiene a la ex
república soviética bajo la órbita de Moscú pero que alentó protestas en Kiev. El
acuerdo, alcanzado en un encuentro en Moscú entre el presidente ruso, Vladimir
Putin, y su par ucraniano, Víktor Yanukóvich, es un gran triunfo geopolítico
para el mandatario ruso en su batalla con la Unión Europea. Pero también desató
protestas de decenas de miles de personas en la capital ucraniana contra un
presidente acusado de “vender” al país al mejor postor tras abandonar un
acuerdo comercial con la Unión Europea (UE) y mirar hacia Moscú en búsqueda de
ayuda.
A
casi dos meses de conflicto social en Ucrania, enfrentamientos entre la policía
y manifestantes de la oposición y de que ésta comenzara a tomar el control del
gobierno destituyendo a oficiales gubernamentales, como al primer ministro Mikola Azarov,
y
otros, el Parlamento de Ucrania votó por la destitución del presidente Viktor
Yanukovich y la
realización de elecciones
presidenciales anticipadas
para el próximo 25 de mayo. El Parlamento también se pronunció por la
liberación inmediata de la líder opositora Yulia Tymoshenko. El dirigente de Ucrania, Víktor Yanukóvich, destituido por el Parlamento, intentó huir a la vecina Rusia, pero fue interceptado en la frontera, aseguró el presidente de la cámara ucraniana,
Alexander Turchínov. Yanukovich habría tratado de huir a Rusia, su
principal aliado, después de haber denunciado que los acontecimientos en
Ucrania, donde la oposición se ha hecho con el poder, son un golpe de Estado.
El sábado 22 de Febrero de 2014 comenzó la era Post
Yanukóvich en Ucrania, la ex república soviética. Un país que tiene un gobierno
en funciones tras la destitución del dictador Víktor Yanukóvich en una votación
celebrada en el Parlamento, la Rada. Un hombre que enfrentó a cañonazos las
manifestaciones de ciudadanos en contra de su Ejecutivo, provocando casi un
centenar de muertos entre la población civil, y que se encuentra en busca y
captura acusado de "asesinato masivo". Hasta Kiev, su capital, ha
viajado la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton. Allí le esperaba un
país devastado, en quiebra, con casi un centenar de manifestantes muertos tras
meses de enfrentamientos entre la población y el depuesto gobierno de
Yanukóvich, y con otros tantos que siguen acampados en la Plaza de la
Independencia a la espera de que se celebren elecciones anticipadas el próximo
25 de mayo y de que el nuevo gobierno confirme su giro hacia la Unión Europea
(UE).

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